Clubes como Chivas, Cruz Azul y Puebla destacan por sus contrataciones, señalando una creciente competitividad en la liga. Chivas, con la intención de volver a una final tras ser eliminado en semifinales, apostó por la experiencia al fichar a jugadoras que eran referentes en sus anteriores equipos, como Jasmine Casarez, Mayra Pelayo, Cristina Ferral y Eva González.

Por su parte, Cruz Azul, la sorpresa del torneo anterior al llegar a semifinales, busca consolidar su proyecto y no bajar el nivel.

La Máquina realizó contrataciones de alto perfil, destacando el regreso de la delantera nigeriana Uchenna Kanu, quien ya fue campeona con Tigres, además de incorporar a Michaela Abam, Cristina Montaño y la peruana Mía León. El Club Puebla Femenil también ha sido protagonista del mercado en su objetivo de construir un equipo más competitivo bajo la dirección de Carlos Adrián Morales. La Franja reforzó su defensa con Karyme Martínez, proveniente de Santos Laguna, y sumó carácter en el ataque con Marlyn Campa, quien regresa a México tras su paso por la Queens League. Además, apuntalaron la portería con el retorno de Jaidy Gutiérrez, quien vuelve a la Liga MX Femenil después de su etapa en el futbol universitario de Estados Unidos.

Estos movimientos en múltiples equipos demuestran una clara intención de competir y desafiar a las potencias tradicionales del circuito.