De los 18 equipos, solo tres han apostado por talento nacional: Pumas con Efraín Juárez, León con Ignacio Ambriz y Mazatlán con Christian Ramírez. En contraste, la nacionalidad argentina es la más representada, con seis entrenadores al frente de equipos clave.
Gabriel Milito dirigirá a Chivas, Diego Cocca al Atlas, Antonio Mohamed a Toluca, Nicolás Larcamón a Cruz Azul, Guido Pizarro a Tigres y Esteban Solari a Pachuca.
La segunda nacionalidad con más presencia es la española, con cuatro técnicos.
Les siguen dos uruguayos, un brasileño (André Jardine con el América), un portugués y un chileno. Esta distribución refleja un debate constante en el futbol mexicano sobre la falta de procesos y confianza en los entrenadores locales. A pesar de que en la lista de técnicos para el Clausura 2026 figuran cinco campeones de la Liga MX (Mohamed, Jardine, Cocca, Ambriz y Caixinha), solo uno de ellos es mexicano. La situación es un llamado de atención sobre el desarrollo de talento en los banquillos nacionales, en un torneo que sirve como vitrina principal del futbol del país.
La presión por resultados inmediatos a menudo lleva a las directivas a optar por perfiles internacionales con experiencia probada, dejando en segundo plano la formación y consolidación de proyectos con técnicos mexicanos.











