La distribución de los derechos de transmisión se encuentra dispersa entre múltiples televisoras de paga, plataformas de streaming y canales de televisión abierta, lo que obliga a los seguidores a contratar varios servicios. La era en que la mayoría de los partidos se podían ver en televisión abierta ha quedado atrás.
Ahora, empresas como Televisa (a través de TUDN y ViX+), TV Azteca, Fox Sports (con su app Fox One), ESPN (con Disney+), Claro Sports y Amazon Prime Video se reparten los derechos de los 18 equipos. Por ejemplo, para ver los juegos de local de Chivas, es indispensable una suscripción a Amazon Prime Video.
Equipos como América, Pumas y Cruz Azul son transmitidos principalmente por Televisa y sus plataformas, pero otros como Tigres o Toluca tienen sus partidos repartidos entre TV Azteca y Fox Sports.
Esta situación genera confusión y un gasto considerable para los aficionados que desean seguir no solo a su equipo, sino la liga en general. La problemática se extiende a torneos internacionales; la Copa de Campeones de la Concacaf será exclusiva de Fox One en México, mientras que la Leagues Cup se transmitirá íntegramente por Apple TV. La poca accesibilidad se ha convertido en una queja recurrente, ya que el modelo actual prioriza los acuerdos comerciales sobre la comodidad y el acceso del público al futbol mexicano.











