Las aspiraciones del club para el nuevo año son claras y ambiciosas, resumidas en una lista de 12 “uvas” o deseos. Entre los propósitos más importantes se encuentran “levantar, mínimo, una Liga MX más” y “conseguir, por fin, la Concachampions”, un torneo internacional que se ha convertido en una cuenta pendiente para el técnico brasileño André Jardine. Después de un 2025 en el que el equipo ni siquiera pudo llegar a la final del Apertura, la presión sobre Jardine es inmensa para que demuestre que su mentalidad “sigue en la élite de los banquillos”.

La exigencia también se traslada a las rivalidades históricas: el club se ha propuesto no perder ningún Clásico contra Chivas, Cruz Azul y Pumas.

Además, un objetivo particular es “evitar el tricampeonato del Toluca”, cuyo reciente dominio es visto como una amenaza al legado histórico del América.

Esta necesidad de títulos se extiende a toda la institución, ya que el equipo femenil también se quedó a las puertas de la gloria al perder la final del Apertura 2025, lo que refuerza un sentimiento general de urgencia por volver a celebrar un campeonato en Coapa.