Por ello, para el nuevo año, la directiva y la afición esperan un retorno al protagonismo absoluto. Entre los principales objetivos del club se encuentra la conquista de la Copa de Campeones de la Concacaf, un torneo internacional que se ha convertido en una asignatura pendiente para Jardine. A nivel local, la obligación es ganar la Liga MX y mantener su dominio en los Clásicos ante rivales como Chivas, Cruz Azul y Pumas.
El 2026 también será un año clave para la recuperación de su capitán, Henry Martín, quien viene de un semestre afectado por las lesiones y buscará retomar su mejor nivel. Otro punto de interés será la posible naturalización y convocatoria a la Selección Mexicana de su mediocampista Álvaro Fidalgo. Además, el equipo tiene previsto regresar al Estadio Azteca después de la Copa del Mundo, un evento que se espera que impulse al club en la segunda mitad del año. La presión es inmensa, ya que uno de sus propósitos explícitos es evitar que Toluca consiga el tricampeonato, lo que añade una capa de rivalidad directa con el actual monarca del fútbol mexicano.













