Esta cautela contrasta con la agresividad mostrada por equipos como Chivas, América o Pumas.

Tigres, en particular, ha mantenido un perfil bajo, ya que hasta el momento no ha sumado ningún refuerzo a su plantilla.

La principal novedad en el equipo felino es la llegada del argentino Guido Pizarro a la dirección técnica, quien aparentemente confía en el plantel existente para competir por el título.

Por otro lado, Rayados de Monterrey ha mostrado un poco más de actividad, aunque de forma muy medida. Su única incorporación confirmada hasta ahora es la de Alonso Aceves.

Se perfila la posible llegada de Luca Orellana como una segunda alta, pero el club no ha realizado los fichajes de alto impacto que a menudo lo caracterizan. Bajo el mando del nuevo estratega español Domènec Torrent, y tras la salida de una figura como Sergio Ramos, Monterrey buscará convertirse en el "nuevo monarca del futbol mexicano", pero apostando por la continuidad de su base más que por una renovación profunda.

Esta estrategia de bajo perfil de ambos equipos regios genera interrogantes sobre si será suficiente para competir contra rivales que sí han invertido fuertemente en reforzar sus plantillas.