El objetivo es claro: regresar a una final y conquistar un nuevo título de liga, a un año de su última consagración.

Las Águilas han sumado a sus filas al mediocampista brasileño Rodrigo Dourado y al defensor Brian García.

La adquisición de Dourado no fue menor, ya que se reporta que el club desembolsó 1.5 millones de dólares para hacerse con sus servicios. Este fichaje representa una apuesta por el talento sudamericano para fortalecer la contención y la salida del equipo desde el mediocampo. Por su parte, la llegada de Brian García busca añadir solidez y competencia en la línea defensiva. Estos movimientos, aunque no tan numerosos como los de otros equipos, son considerados estratégicos por parte de la directiva azulcrema, que confía en la base del plantel que ha dirigido Jardine. La misión de los nuevos elementos será adaptarse rápidamente al exigente entorno del club y contribuir a una campaña que les permita no solo clasificar a la liguilla, sino ser un serio aspirante al campeonato.

La presión sobre Jardine, quien buscará su cuarto título en el fútbol mexicano, y sobre el equipo en general, será máxima desde la primera jornada.