Para lograrlo, la directiva ha reforzado la plantilla del técnico Nicolás Larcamón con incorporaciones en la zona ofensiva. El fichaje estelar de La Máquina es el delantero colombiano Miguel Borja, una contratación que ha generado altas expectativas entre la afición cementera. Además de Borja, el club está a punto de cerrar la llegada del mediocampista argentino Agustín Palavecino.

Estos dos nombres se sumarán a una nómina que ya es considerada sólida y que buscará bajo el mando de Larcamón alcanzar la regularidad y contundencia necesarias para ser un equipo protagonista. La llegada de un '9' de la jerarquía de Borja busca solucionar la falta de gol que ha afectado al equipo en torneos anteriores, mientras que Palavecino aportaría creatividad y dinámica en el centro del campo. La estrategia de Cruz Azul parece enfocada en potenciar su poderío ofensivo para desequilibrar a sus rivales y ser un equipo temido en la liguilla. La presión sobre Larcamón y sus nuevos jugadores será inmediata, ya que la afición exige que el equipo no solo compita, sino que finalmente levante el trofeo de campeón.