En contraste, los únicos entrenadores mexicanos que comenzarán el torneo son Efraín Juárez con Pumas, el experimentado Ignacio Ambriz al frente de León y Christian Ramírez en el banquillo de Mazatlán. Esta disparidad plantea nuevamente el debate sobre la falta de oportunidades para los directores técnicos locales en su propia liga. De los 18 estrategas, solo cinco saben lo que es ser campeón en México: los argentinos Mohamed y Cocca, el brasileño Jardine, el portugués Caixinha y el mexicano Ambriz. La situación refleja una preferencia de los dueños y directivos por perfiles internacionales, lo que limita el desarrollo y la consolidación de una nueva generación de entrenadores mexicanos, un tema recurrente en el análisis del fútbol nacional.