Una vez hecho esto, el dispositivo Android aparecerá en la lista de equipos cercanos, permitiendo un intercambio fluido y directo.

Google ha enfatizado que el desarrollo se realizó con “sólidas medidas de seguridad probadas por expertos independientes” para proteger los datos durante la transferencia. Aunque la compañía no necesitó la colaboración directa de Apple, trabajó con una empresa externa para garantizar la seguridad del proceso. Este movimiento se alinea con otros esfuerzos de interoperabilidad, como la adopción de mensajes RCS y las alertas de rastreadores desconocidos, impulsados en parte por la presión regulatoria de la Unión Europea. Aunque la función es exclusiva de los Pixel 10 por ahora, Google ha confirmado su intención de expandirla a más dispositivos Android en los próximos meses, con el objetivo de convertirla en un estándar universal.