Este sistema promete revolucionar la capacitación aeroespacial al reducir significativamente los costos, riesgos y tiempos asociados a la formación tradicional, que depende de infraestructura física multimillonaria.
El proyecto, liderado por el estudiante de doctorado Octavio Elías Piñal Ramírez y su asesor, el Dr. Amadeo José Argüelles Cruz, del Centro de Investigación en Computación (CIC), utiliza “gemelos digitales” para replicar entornos y situaciones a las que se enfrentan los astronautas. “Se trata de réplicas digitales de los lugares físicos en donde se desenvuelven los astronautas, y donde también se plantean misiones y operaciones específicas a las que se enfrentarían en la realidad”, detalló Piñal Ramírez.
Esta tecnología permite a los futuros exploradores espaciales interactuar con naves y maquinaria compleja sin el riesgo de dañar equipos reales. El prototipo del IPN se divide en tres módulos críticos: uno teórico sobre principios de gravedad y propulsión; una simulación práctica de emergencias en la Estación Espacial Internacional que incluye una caminata espacial para realizar reparaciones; y una experiencia inmersiva que replica el lanzamiento de un cohete Falcon Heavy de SpaceX, con vibraciones y sonido. La precisión del simulador fue validada al comparar los datos generados con registros reales del Jet Propulsion Laboratory (JPL) y la telemetría de SpaceX. El modelo de negocio contempla ofrecer la plataforma bajo esquemas de licenciamiento a agencias espaciales y empresas privadas, posicionando a México en la vanguardia de la tecnología aeroespacial.











