Este avance se habría conseguido gracias a una placa metálica bajo el panel flexible y una bisagra de alta resistencia fabricada por Samsung Display. La superación de este obstáculo técnico ha permitido que el proyecto avance a una fase de validación de ingeniería, con Foxconn presuntamente preparando una línea de ensamblaje dedicada. Este movimiento sugiere que el dispositivo ha dejado la etapa experimental para encaminarse a la producción en masa. Aunque no se ha confirmado el formato final (tipo libro o concha), las filtraciones apuntan a que solo un diseño ha avanzado.

En cuanto al precio, la firma financiera Fubon Research estima que podría rondar los 2,499 dólares, una cifra superior a las expectativas previas y que lo posicionaría como un dispositivo de lujo en el mercado de los plegables.