Aunque estas frecuencias son inferiores a las del modelo Elite, el nuevo chip representa una mejora significativa respecto a la generación anterior, con un aumento del 36% en el rendimiento de la CPU y del 46% en la NPU en comparación con el Snapdragon 8 Gen 3. El procesador también incluye una GPU Adreno, un AI Engine avanzado y el sistema Qualcomm Sensing Hub, que permite el uso de agentes de IA personalizados.

En cuanto a conectividad, incorpora el módem Snapdragon X80 5G y soporte para WiFi 7.

Fabricantes como Motorola, OnePlus y Vivo serán de los primeros en adoptar este nuevo chip, con lanzamientos previstos en las próximas semanas. Con este movimiento, Qualcomm busca fortalecer el segmento de gama alta no “flagship”, ofreciendo una opción potente para los consumidores que no desean pagar el precio de los modelos tope de gama.