El objetivo del fondo es transformar a México en una “potencia científica y tecnológica” y fomentar la “soberanía tecnológica”.

Una de las características clave de la iniciativa es que los proyectos seleccionados recibirán apoyo para su registro ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), garantizando que los estudiantes sean los dueños de sus patentes. La presidenta Sheinbaum destacó que esta medida busca evitar la fuga de talento y capitalizar la creatividad de los jóvenes mexicanos. El fondo se alinea con otros “proyectos insignia” del gobierno, como el vehículo eléctrico Olinia, un satélite de fabricación nacional y el taller de diseño de semiconductores Kutsari.

Ramón Jiménez López, director general del TecNM, explicó que los proyectos finalistas abarcan áreas estratégicas como el sector agroindustrial, la electromovilidad, la salud y la sostenibilidad. Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, aseguró que se dará seguimiento a los proyectos para que reciban acompañamiento técnico y tengan un impacto en el desarrollo regional.

La creación del fondo fue celebrada por la comunidad académica como un paso decisivo para convertir prototipos estudiantiles en soluciones viables para la industria y la sociedad.