Estas nuevas herramientas están diseñadas para ir más allá de los chatbots tradicionales. El asistente Rufus de Amazon, por ejemplo, ahora recuerda interacciones previas para ofrecer recomendaciones más precisas. La función Shopping Research de ChatGPT de OpenAI proporciona guías de compra personalizadas basadas en el historial del usuario, mientras que el "AI Mode" de Google permite realizar búsquedas en lenguaje natural y obtener comparativas detalladas de productos. Incluso, Google ha presentado un agente de IA capaz de llamar a tiendas locales para verificar la disponibilidad de un artículo. El objetivo es crear un proceso de compra fluido, desde la investigación hasta la transacción final, con funciones como el "Instant Checkout" de OpenAI. Según estimaciones de Salesforce, la IA influirá en 73,000 millones de dólares de las ventas globales durante el periodo festivo. A pesar de su creciente impacto, analistas como Brad Jashinsky de Gartner señalan que la adopción masiva aún tomará tiempo, ya que "el comportamiento del cliente tarda mucho tiempo en cambiar". Sin embargo, la tendencia es clara: la IA está pasando de ser un complemento a un motor central en la toma de decisiones de compra.