Las consecuencias ya son visibles: para la comunidad de PC Gaming, actualizar un equipo se ha vuelto un lujo. Además, la situación amenaza el modelo de negocio de las consolas, que históricamente depende de la reducción de precios a mitad de ciclo para impulsar las ventas. Según la consultora TrendForce, se prevé una caída del 4.4% en las ventas globales de consolas en 2026, ya que el costo de la memoria podría representar más del 35% del total de las piezas. Un claro indicador de este cambio de paradigma es la decisión de Micron de cerrar su división para consumidores, Crucial, para enfocarse exclusivamente en la fabricación de chips para IA, dejando menos fabricantes en el mercado de consumo.