Como explicó Sánchez Amezcua, “todo son datos: ubicación, demanda, tiempos, flujos de tráfico.

Analizarlos con algoritmos permite proponer las soluciones óptimas para mejorar la vida de las personas”. El proyecto fue desarrollado para el concurso ElectroHack, organizado por el Gobierno de Puebla y empresas del sector, lo que demuestra el potencial de la colaboración entre la academia y la industria para resolver problemas de infraestructura urbana.