Este hito marca un paso significativo para convertir la movilidad aérea personal en una realidad tangible, con las primeras entregas previstas para principios de 2026.
El Alef Model A Ultralight es un vehículo de despegue y aterrizaje vertical (VTOL), lo que le permite elevarse sin necesidad de una pista, y también puede circular por carretera como un automóvil convencional.
Ofrece una autonomía estimada de 355 kilómetros en tierra y 177 kilómetros en vuelo. La producción se está llevando a cabo en las instalaciones de la compañía en Silicon Valley, donde cada unidad se ensambla con una combinación de procesos industriales y manuales especializados para garantizar los más altos estándares de seguridad. El interés del mercado ha sido notable, con más de 3,500 pedidos anticipados que representan un valor de alrededor de mil millones de dólares. El precio de preventa del vehículo se fijó en 300,000 dólares, posicionándolo como un producto de lujo para los primeros adoptantes. La entrega inicial se limitará a un grupo selecto de clientes que probarán el vehículo en entornos reales antes de que la producción se masifique. Este avance materializa un concepto que durante décadas perteneció a la ciencia ficción, aunque enfrenta importantes desafíos regulatorios y de infraestructura para su operación a gran escala.








