Esta innovación promete un salto significativo en rendimiento y eficiencia, mientras la compañía negocia con proveedores para mantener los costos bajo control.

El Exynos 2600 está diseñado para competir directamente con las futuras generaciones de chips de Apple, que planea su transición a los 2nm para 2026. Las cifras preliminares del nuevo procesador de Samsung son notables: se espera un aumento del 39% en el rendimiento de la CPU y un impresionante 113% de mejora en la NPU, lo que potenciará las capacidades de inteligencia artificial directamente en el dispositivo. Además, la nueva GPU promete duplicar el rendimiento gráfico, un avance clave para videojuegos y aplicaciones de alta demanda. Históricamente, los chips Exynos han sido criticados por problemas de sobrecalentamiento, un aspecto que Samsung busca resolver con un nuevo sistema térmico denominado Heat Path Block (HPB), diseñado para disipar el calor de manera más eficiente.

La serie Galaxy S26, con el modelo Ultra como estandarte, se perfila como el principal competidor del iPhone 17. Consciente de la importancia del precio en el segmento premium, Samsung estaría negociando activamente con sus proveedores de módulos de memoria LPDDR5x para moderar los costos de producción y ofrecer un producto final competitivo en el mercado.