Este portátil, que se rumorea podría costar entre 800 y 900 euros, estaría diseñado para ser más ligero y compacto, con un panel LCD de alrededor de 11 pulgadas a 60 Hz. El cerebro del equipo sería el chip A18 Pro, cuya potencia se acerca a la del M1 para tareas cotidianas como navegación, procesamiento de textos y ofimática básica.
Este enfoque permitiría a Apple ofrecer un producto funcional con lo mejor de macOS a un precio más contenido, dirigido a estudiantes y profesionales que buscan portabilidad y un rendimiento suficiente para usos no intensivos.
El lanzamiento de este modelo es uno de los "ases en la manga" de Apple para mitigar la prevista caída en las ventas de portátiles en 2026, causada por el aumento de precios de la memoria RAM. Al utilizar componentes de su ecosistema móvil y negociar acuerdos a la baja con sus proveedores, la compañía buscaría reducir el impacto en el precio final para el consumidor.
Este MacBook económico representaría una nueva categoría dentro del catálogo de Apple, combinando movilidad, un rendimiento adecuado y un precio accesible, una combinación que podría atraer a un nuevo segmento de usuarios.







