El nuevo sistema permite modificar la parte del correo que precede al "@gmail.com", manteniendo intactos todos los datos asociados a la cuenta, como correos, archivos en Drive, fotos y suscripciones. Una de las características clave es que la dirección antigua no se elimina, sino que se convierte en un "alias" de la nueva. Esto significa que los correos enviados a la dirección original seguirán llegando a la bandeja de entrada del usuario, quien además podrá iniciar sesión en su cuenta de Google con cualquiera de las dos direcciones. Sin embargo, la compañía ha establecido limitaciones para evitar abusos: cada usuario podrá realizar un máximo de tres cambios en la vida de la cuenta y deberá esperar un período de 12 meses entre cada modificación. El despliegue inicial de esta función se detectó en India y para usuarios de habla hindi, pero se espera su expansión a todas las regiones en los próximos meses. Esta medida simplifica la gestión de la identidad digital, eliminando el engorroso proceso de migrar manualmente la información a una nueva cuenta.