Entre sus capacidades anunciadas, el robot puede sacar leche del refrigerador, colocar un croissant en el horno, iniciar ciclos de lavandería y doblar o apilar las prendas una vez secas. La inteligencia del dispositivo se basa en un Modelo de Lenguaje Visual-Acción (VLA) y se integra con el ecosistema de hogar inteligente de la marca a través de las tecnologías ThinQ y ThinQ ON, lo que le permite controlar otros electrodomésticos conectados. A pesar de la ambiciosa propuesta, durante su presentación en CES 2026, LG no demostró públicamente todas las funciones, dejando dudas sobre algunas capacidades, como su supuesta resistencia al agua que le permitiría lavar trastes. Esta limitación subraya el desafío de llevar la robótica avanzada a los hogares de manera robusta y funcional, aunque su sola presencia en la feria marca un paso importante hacia la automatización de las tareas domésticas.