Se espera que estos chips introduzcan un nuevo diseño modular, permitiendo combinaciones de núcleos más flexibles para un mejor rendimiento y eficiencia.
Finalmente, la variante más potente, el M5 Ultra, potenciará el regreso del iMac Pro y la nueva generación del Mac Studio, dirigidos a los usuarios más exigentes en campos como la producción audiovisual y la arquitectura. La introducción de esta familia de chips consolidará la transición de toda la gama Mac a la arquitectura Apple Silicon, manteniendo su liderazgo en rendimiento por vatio.







