Este desempeño disipó los temores sobre una posible "burbuja" en el sector y reforzó la posición de la compañía como líder indiscutible en la revolución de la IA. La empresa anunció un beneficio neto de 31,910 millones de dólares entre agosto y octubre, lo que representa un asombroso incremento del 65.2% en comparación con el mismo período del año anterior. Sus ingresos ascendieron a 57,006 millones de dólares, un aumento anual del 62.5%. El segmento de centros de datos fue el principal motor de este crecimiento, con ingresos de 51,200 millones de dólares, un 66% más que el año previo. El fundador y director ejecutivo, Jensen Huang, declaró que "las ventas de Blackwell se han disparado y las GPU para la nube están agotadas... Hemos entrado en el círculo virtuoso de la IA". La compañía proyecta un nuevo récord de ingresos para el último trimestre, cercano a los 65 mil millones de dólares. Estos resultados generaron una reacción optimista en los mercados globales, con las acciones de Nvidia subiendo más del 3% tras el anuncio y provocando alzas en los índices bursátiles de Asia, como el Nikkei de Japón y el Kospi de Corea del Sur.