Ambas situaciones han afectado la manufactura de modelos clave para la exportación, como el Taos, Jetta, Tiguan y Q5. Volkswagen de México anunció paros escalonados en sus líneas de producción a partir del 4 de diciembre, los cuales se extenderán hasta principios de enero de 2026. Según el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW), el segmento 3, encargado del ensamblaje del Taos, suspenderá labores el 4 de diciembre y no reanudará hasta el próximo año. Por su parte, el segmento 1, que produce los modelos Jetta y Tiguan, finalizará sus actividades el 19 de diciembre.

Estos paros programados responden a ajustes de fin de año y al periodo vacacional.

La situación se ha visto agravada por factores externos; la planta de Volkswagen en Puebla registró en 2025 su caída más severa en exportaciones en cuatro años, atribuida en parte a los aranceles de Estados Unidos y a los bloqueos carreteros. De manera similar, la planta de Audi en San José Chiapa se vio obligada a programar jornadas laborales extraordinarias durante el fin de semana para recuperar la producción del modelo Q5, detenida por los mismos bloqueos que paralizaron la logística y el suministro de componentes. El sindicato de Audi (Sitaudi) notificó que los trabajadores convocados recibirían una remuneración de hasta el 300% por laborar en días de descanso para compensar el desabasto.