El consenso general es que la negociación será compleja y que la eliminación total de los aranceles impuestos por Estados Unidos es un escenario poco probable. Analistas de Banamex calificaron la futura renegociación como "dura, ruda, poco tersa", una perspectiva compartida por líderes empresariales. Pedro Casas Alatriste, presidente ejecutivo de la American Chamber Mexico (Amcham), afirmó que, si bien podría haber una reducción de aranceles en sectores específicos, no cree que se regrese a "un mundo de cero aranceles". Esta visión se ve reforzada por un informe de la OCDE, que supone que en 2026 y 2027 seguirán aplicándose aranceles del 25% a exportaciones que no cumplan con las reglas del acuerdo, así como a automóviles y componentes.
El proceso formal de consulta en Estados Unidos iniciará con audiencias públicas en Washington D.C. del 3 al 5 de diciembre, donde se espera que grupos empresariales estadounidenses expresen sus quejas sobre el clima de inversión en México, incluyendo las reformas judicial y energética. A pesar de la tensión, Casas Alatriste se mostró optimista sobre que la revisión llegará a "buen puerto" y mencionó la posibilidad de un encuentro entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo Donald Trump a principios de 2026 para fortalecer la relación.
El sector privado mexicano, a través del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ha destacado que preservar el T-MEC es uno de los cuatro retos fundamentales del país, subrayando su papel como "escudo" frente a las restricciones comerciales globales.













