Capri Holdings, el vendedor, confirmó que los fondos obtenidos se destinarán principalmente a reducir su deuda. La transacción se produce en un momento en que el desempeño de Versace se había estancado, representando solo el 20% de los ingresos de Capri en 2024. En contraste, Prada reportó un crecimiento del 17% en sus ingresos el mismo año.

Con la adquisición, Lorenzo Bertelli, heredero del grupo Prada, asumirá el cargo de presidente ejecutivo de Versace. Bertelli ha señalado que la marca ha estado rindiendo por debajo de su potencial y que la prioridad es culminar su integración. Donatella Versace, por su parte, expresó su respaldo a la operación con un mensaje en redes sociales, coincidiendo con el cumpleaños de su difunto hermano y fundador de la marca, Gianni Versace. Se espera que Prada integre a Versace en su robusto sistema de manufactura italiano para elevar la calidad y la eficiencia de producción.