Esta postura generó una respuesta contundente y unificada por parte de los principales organismos empresariales de los tres países, quienes llamaron a preservar y fortalecer el pacto comercial. Organizaciones como la Cámara de la Industria de la Transformación (Caintra) de Nuevo León, el Consejo Mexicano de Negocios (CMN), la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham), el Business Roundtable de EE. UU. y el Business Council of Canada emitieron posicionamientos defendiendo la continuidad del tratado.
Jorge Santos Reyna, presidente de Caintra, expresó su optimismo en que se llegará a una revisión favorable, argumentando que los tres países "no somos países competidores, somos países que nos complementamos". Por su parte, los organismos cúpula de las tres naciones instaron a sus gobiernos a "trabajar de manera expedita para extender y fortalecer el T-MEC", subrayando que desde su entrada en vigor, la actividad económica transfronteriza ha impulsado el crecimiento y la competitividad. En contraste, Mario Coria Rohell, presidente de Coparmex Monclova, calificó como "lamentable" la postura de Trump, advirtiendo que permitir que el tratado expire pondría "en jaque" la economía regional. El gobierno mexicano, a través del secretario de Economía Marcelo Ebrard, buscó calmar las aguas, asegurando que el proceso de revisión avanza con normalidad y que "hasta hoy no tengo ninguna señal que me diga que no se va a seguir adelante".
La reunión trilateral entre los mandatarios Claudia Sheinbaum, Donald Trump y Mark Carney en Washington, en el marco del sorteo del Mundial 2026, fue vista como una oportunidad para reforzar el diálogo, acordando "seguir trabajando juntos para temas comerciales".













