"Ya no nos interesa quién compre, lo importante es que traiga la inversión para sacarnos adelante", expresó Valenzuela.

La visita de JSW se suma a la de otros grupos de inversionistas que han ingresado a las instalaciones en las últimas semanas para evaluar la viabilidad de una adquisición. Aunque la incertidumbre persiste tras múltiples anuncios fallidos, la atención del movimiento obrero se centra en la próxima publicación de la convocatoria de subasta, un paso legal que podría finalmente abrir el camino para la venta y reactivación de la histórica acerera.