Discovery, superando el acuerdo previo anunciado por Netflix.

La disputa multimillonaria podría redefinir el panorama del streaming y ha atraído la atención de reguladores y del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Poco después de que Netflix anunciara un acuerdo por 83,000 millones de dólares para adquirir los estudios y el negocio de streaming de Warner Bros. Discovery (WBD), incluyendo HBO Max, Paramount Skydance, liderada por David Ellison, lanzó una contraoferta hostil valorada en 108,400 millones de dólares. A diferencia de la propuesta de Netflix, que excluía los canales de cable como CNN y Discovery, la de Paramount busca la adquisición total del conglomerado. En un comunicado, Paramount calificó la oferta de Netflix como una “propuesta inferior” y se dirigió directamente a los accionistas de WBD, ofreciendo 30 dólares por acción en efectivo, superando los 27.75 dólares por acción (en efectivo y acciones) de Netflix. David Ellison insistió en que los accionistas “merecen la oportunidad de considerar nuestra excelente oferta en efectivo”.

Por su parte, los codirectores ejecutivos de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, se mostraron tranquilos, afirmando: “Tenemos un acuerdo cerrado y estamos increíblemente contentos con él”.

El conflicto ha escalado al ámbito político, con el presidente Donald Trump expresando su intención de participar en la revisión regulatoria, argumentando que el gigante resultante del streaming podría tener una “cuota de mercado muy grande”. La oferta de Paramount cuenta con el respaldo de Affinity Partners, firma liderada por Jared Kushner, yerno de Trump, lo que sugiere un posible favoritismo político. La batalla legal y regulatoria se anticipa compleja, con cláusulas millonarias de penalización: si WBD acepta la oferta de Paramount, deberá pagar 2,800 millones de dólares a Netflix; si el acuerdo con Netflix no es aprobado por los reguladores, Netflix pagará 5,800 millones a WBD.