La reforma se enfoca en países como China, Corea del Sur, India, Vietnam, Tailandia, Brasil e Indonesia, entre otros.

Los sectores más impactados serán el textil (706 fracciones), hierro y acero (249), automotriz y autopartes (94) y plásticos (81), además de calzado, muebles y electrodomésticos.

La iniciativa presidencial fue modificada en comisiones, disminuyendo algunos gravámenes propuestos originalmente; por ejemplo, aranceles del 50% se redujeron al 35% y los del 10% al 5%.

El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, aseguró que la medida busca corregir “distorsiones comerciales, prácticas desleales y una creciente dependencia de insumos” que han afectado a los productores nacionales. El diputado Sebastián Ebrard Lestrade, sobrino del titular de Economía, sostuvo que los aumentos se hicieron eligiendo subsectores que permitan “evitar los efectos inflacionarios para el consumidor”.

Sin embargo, la bancada de Movimiento Ciudadano votó en contra, alegando que la reforma afectará al consumidor y proponiendo una implementación gradual. El PAN y el PRI se abstuvieron, reconociendo la apertura a consultas pero considerando que la medida debía acompañarse de un sistema de créditos y capacitación. Analistas de Banamex prevén que el efecto sobre la inflación podría ser menor al estimado inicialmente, debido a los ajustes a la baja en las tasas propuestas.