Los pagos se realizaron en efectivo y mediante la entrega de artículos de lujo como bolsos Louis Vuitton y relojes Hublot. A cambio, los funcionarios tomaron decisiones para favorecer a las empresas de Rovirosa, permitiéndole obtener contratos por al menos 2.5 millones de dólares y agilizar pagos pendientes.

El fiscal general adjunto interino, Matthew R. Galeotti, declaró que el veredicto envía un “mensaje claro de que no toleraremos esquemas de soborno y corrupción operados desde Estados Unidos”. Por su parte, el agente especial del FBI, Douglas Williams, afirmó que Rovirosa “creía que su residencia en Houston lo protegía de las consecuencias”, pero que su plan “le costó un lujoso estilo de vida texano, sino también su libertad”. La sentencia de Rovirosa se dictará en marzo y podría enfrentar hasta 15 años de prisión.

La investigación también implicó a al menos siete empresas y a otros funcionarios de Pemex, como Erick Alexandro Núñez Albarrán.