Desde mediados de octubre, la planta de ensamble redujo su jornada a solo cuatro días por semana, lo que implica que en noviembre se trabajó prácticamente la mitad del mes. Además, la empresa ha reducido su plantilla en casi 500 trabajadores desde que inició el año. La producción actual se mantiene en 50 unidades por hora en dos turnos, con un 70% correspondiente a la camioneta Blazer a gasolina y el 30% a unidades eléctricas.

Sin embargo, existe preocupación entre los trabajadores, ya que se les ha comunicado que a partir del 7 de enero de 2026, el ritmo de producción bajará de 50 a 37 camionetas por hora.

Este ajuste, según las fuentes, “le podría costar la ‘chamba’ a por lo menos 100 trabajadores más”.

La incertidumbre se agrava con rumores internos sobre la posibilidad de que la producción del modelo Blazer sea trasladada a la planta de Spring Hill en Estados Unidos para finales de 2026, lo que representaría un duro golpe para la operación en Ramos Arizpe.