Esta situación podría obligar a instituciones como el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar a realizar compras por su cuenta para cubrir sus necesidades.

El resultado es una mejora marginal respecto a la compra de 2024-2025, donde el 60.6% de las claves quedaron desiertas, pero sigue mostrando una grave ineficiencia en el proceso de adquisición centralizado. Este nuevo fracaso se suma a un historial problemático para Birmex, ya que la licitación anterior fue cancelada en abril de 2025 por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno debido a “posibles indicios de corrupción” y un sobrecosto estimado en 13 mil millones de pesos. En esa ocasión, Birmex recurrió a adjudicaciones directas por al menos 118 mil millones de pesos para cubrir la demanda. Un dato notable en este último concurso fue la ausencia de Laboratorios Pisa, uno de los proveedores más importantes del sector salud, que ni siquiera participó en el proceso.