Las acciones de Oracle experimentaron una fuerte volatilidad y caídas significativas después de que se revelara un retraso en la construcción de varios centros de datos cruciales para su cliente OpenAI, y de que la compañía admitiera mayores gastos de capital para su infraestructura de inteligencia artificial. Estos eventos han generado nerviosismo entre los inversionistas sobre la rentabilidad y los plazos de la ambiciosa apuesta de Oracle en el sector de la IA. Un reporte de Bloomberg informó que la finalización de varios centros de datos para OpenAI se pospondrá de 2027 a 2028, debido a la escasez mundial de mano de obra especializada y materiales. Esta noticia provocó una caída de casi el 5% en las acciones de Oracle, que ya venían de un desplome del 10.83% tras su informe de ganancias, donde se reveló que el gasto en centros de IA alcanzó los 12 mil millones de dólares en el último trimestre.
La situación ha elevado la preocupación sobre si los millonarios desembolsos se traducirán en ingresos a corto plazo.
El nerviosismo se extendió a otras empresas del sector tecnológico como Nvidia y AMD.
Además, el volumen de operaciones con swaps de incumplimiento de crédito (CDS) vinculados a Oracle se ha disparado, lo que indica que los inversionistas buscan protegerse ante el aumento de la deuda de la compañía y su dependencia de un solo cliente clave como OpenAI. Benedict Keim, de Altana Wealth, quien apuesta contra Oracle a través de sus CDS, calificó la operación como “una oportunidad fácil” tras evaluar el aumento de la deuda y la dependencia de la empresa.
En resumenLa fuerte inversión de Oracle en infraestructura de IA y los retrasos en proyectos clave para OpenAI han provocado una caída en sus acciones y han aumentado la preocupación de los inversionistas. El mercado busca protegerse ante el riesgo de que los altos costos y la creciente deuda no se traduzcan en beneficios a corto plazo.