La petrolera estatal se prepara para firmar cinco nuevos contratos mixtos de explotación con empresas privadas, aunque sin lograr atraer a los grandes jugadores internacionales.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que Pemex cerrará el año “muy bien”, destacando un aumento en la producción de todas las refinerías, incluyendo 300,000 barriles diarios en la Refinería Olmeca, y un progreso en el pago de adeudos a proveedores. En línea con esta estrategia de reactivación, Pemex adjudicó cinco de los 11 contratos mixtos previstos, con los que recibirá bonos por 49.8 millones de dólares.
Los socios son principalmente empresas locales como Consorcio Petrolero 5M del Golfo, Geolis, Cesigsa y Petrolera Miahuapán.
Sin embargo, este esfuerzo es visto como un “fracaso” por consultores, ya que no atrajo a las grandes petroleras y la producción esperada es insuficiente para revertir la caída general.
En contraste, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) criticó duramente la estrategia financiera, señalando que los 3 billones de pesos en apoyos gubernamentales durante la administración de López Obrador no han resuelto los problemas estructurales de la empresa. El IMEF advierte que Pemex seguirá necesitando rescates más allá de 2027 debido a su capital negativo, la deuda con proveedores y el lastre que representa el negocio de refinación. La situación se complica con disputas locales, como un litigio contra el municipio de Salamanca para dejar de pagar el impuesto predial y descuentos aplicados a jubilados por presuntos adeudos hipotecarios.












