La startup, que experimentó un crecimiento exponencial durante la pandemia, atribuyó la “difícil decisión” a una combinación de “factores financieros, operativos y estratégicos”.

Fundada en 2019 por Ricardo Weder, ex directivo de Cabify, Jüsto se posicionó como una alternativa innovadora al modelo tradicional de supermercados, eliminando tiendas físicas para operar desde centros de distribución y prometiendo productos más frescos y precios justos al reducir intermediarios. A pesar de haber levantado importantes rondas de inversión y expandirse a Brasil y Perú, la compañía no logró la rentabilidad necesaria para sostener su complejo modelo logístico. Los altos costos de almacenamiento, distribución de última milla y la intensa competencia con gigantes como Walmart, Mercado Libre y Rappi, presionaron sus márgenes. Aunque la empresa gozaba de una alta lealtad entre sus usuarios, su reconocimiento de marca y tasa de uso se mantuvieron por debajo del promedio del sector, según informes de Statista. Un análisis de Brand KPIs la situó fuera del top 10 en la mayoría de los indicadores clave del segmento de supermercados en línea en México. La empresa aseguró que todos los pedidos confirmados hasta la fecha de cierre serán procesados y que los reembolsos pendientes se gestionarán conforme a sus políticas. Asimismo, informó que el saldo en las billeteras “Jüsto Wallet” perderá su valor y que los datos personales de los usuarios serán tratados de acuerdo con la ley, sin ser vendidos a terceros.