Mexicana de Aviación celebró su segundo aniversario de operaciones con un discurso oficial de crecimiento, aunque los datos y análisis del sector revelan que la aerolínea estatal opera muy por debajo de sus metas originales y mantiene una fuerte dependencia de los subsidios públicos. Mientras la dirección de la empresa reporta un aumento de pasajeros, los especialistas señalan una baja ocupación y desafíos estructurales que limitan su expansión. En la ceremonia de aniversario, el director general, Leobardo Ávila Bojórquez, afirmó que la aerolínea "vuela alto" y que al cierre de 2025 superará en un 19% el número de pasajeros transportados en 2024, alcanzando una ocupación promedio del 65%. Según sus cifras, Mexicana ha movilizado a más de 800,000 pasajeros en dos años.
Sin embargo, análisis externos y datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) contrastan con este optimismo. Se reporta que la aerolínea transportó solo 343,196 personas entre enero y octubre de 2025, lo que representa apenas el 13% de su meta anual de 2.6 millones de pasajeros.
La ocupación promedio por vuelo, según especialistas, se sitúa en un 44%. El director de la aerolínea defendió la necesidad de un periodo de "maduración" para el negocio y confirmó que el plan de expansión continúa con la incorporación de más aeronaves Embraer en 2026 y 2027. No obstante, analistas estiman que la empresa seguirá requiriendo subsidios de alrededor de 2 mil millones de pesos anuales para mantener su operación, debido a limitaciones como la baja conectividad de su base en el AIFA y las restricciones para abrir rutas hacia Estados Unidos.
En resumenA dos años de su relanzamiento, Mexicana de Aviación presenta un panorama dual: un crecimiento modesto celebrado por sus directivos frente a una realidad de metas incumplidas y una fuerte dependencia financiera del Estado. Su viabilidad a largo plazo dependerá de superar desafíos operativos y lograr una rentabilidad que justifique la inversión pública.