El fabricante chino BYD desplazó a Tesla como el mayor vendedor de vehículos eléctricos del mundo en 2025, marcando un punto de inflexión en un mercado cada vez más dominado por la industria asiática. Este cambio de liderazgo subraya la agresiva estrategia de expansión de BYD frente a los desafíos operativos y de competencia que enfrenta la compañía de Elon Musk. Durante 2025, BYD entregó más de 2.26 millones de vehículos 100% eléctricos (BEV), lo que representó un incremento anual del 28%. En contraste, Tesla cerró el año con una estimación de 1.6 millones de unidades, implicando una caída del 8% respecto a 2024 y su segundo año consecutivo con descensos. Este hito consolida a BYD como el nuevo líder mundial del segmento, después de haber superado a Tesla en ventas trimestrales puntuales en periodos anteriores. El éxito de la firma china se atribuye a una combinación de precios accesibles, una fuerte presencia en su mercado local —que según la Agencia Internacional de Energía (IEA) representa el 60% de las ventas globales de autos eléctricos— y una sostenida campaña de internacionalización.
La compañía ha ganado terreno en regiones como el sudeste asiático, Europa del Este y América Latina, incluyendo México, donde ha introducido modelos como el Dolphin y el Yuan Plus.
Además, su modelo de negocio verticalmente integrado, que abarca desde la fabricación de baterías hasta semiconductores, le permite un mayor control sobre los costos y la cadena de suministro. Por su parte, Tesla enfrentó un año de obstáculos, con una caída inicial en el precio de sus acciones por debajo de los 200 dólares, aunque logró recuperarse hasta un máximo histórico de 489.88 dólares en diciembre. Pese a ello, las entregas no acompañaron ese impulso, afectadas por una mayor competencia incluso en su mercado local y una demanda más lenta en ciertas economías desarrolladas.
En resumenEn 2025, BYD se consolidó como el líder mundial en ventas de autos eléctricos al superar a Tesla, gracias a una estrategia de precios competitivos, expansión global y un sólido respaldo en el mercado chino. Mientras tanto, Tesla enfrentó una caída en sus entregas por segundo año consecutivo, en un contexto de creciente competencia y desafíos operativos, marcando un cambio significativo en la dinámica de la industria automotriz.