En reuniones anuales, Abel ha señalado que dicha filosofía “no cambiará”.

Una de las primeras pistas sobre su posible influencia es la reciente inversión de 4 mil 300 millones de dólares en Alphabet, la matriz de Google, una apuesta que algunos analistas interpretan como una señal de que Berkshire podría estar más dispuesta a invertir en empresas tecnológicas de rápido crecimiento. Buffett, de 95 años, ha prometido mantener “silencio” y no escribirá la próxima carta anual a los accionistas, un documento muy esperado cada febrero. Esto deja a Abel la oportunidad de exponer su propia visión para el futuro del conglomerado, mientras el mercado espera ver si implementará cambios como la realización de presentaciones de resultados trimestrales para dar una mejor perspectiva sobre el desempeño de cada unidad de negocio.