Después de seis décadas al mando, Warren Buffett entregó la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway a su sucesor designado, Greg Abel, a finales de 2025. Este movimiento, uno de los más anticipados en el mundo corporativo, abre una nueva etapa para el conglomerado de 1.1 billones de dólares y pone a Abel frente al desafío de gestionar un vasto portafolio de inversiones y efectivo. Greg Abel, de 63 años y quien ascendió en la división de servicios públicos de Berkshire, asume el control de una compañía con una formidable posición financiera: más de 350 mil millones de dólares en efectivo y bonos del Tesoro, además de 283 mil millones en acciones de empresas que cotizan en bolsa. La transición ha generado una gran expectación en Wall Street, donde los inversionistas analizan de cerca las primeras señales sobre cómo el nuevo CEO asignará el capital y si mantendrá la icónica filosofía de inversión en valor de Buffett.
En reuniones anuales, Abel ha señalado que dicha filosofía “no cambiará”.
Una de las primeras pistas sobre su posible influencia es la reciente inversión de 4 mil 300 millones de dólares en Alphabet, la matriz de Google, una apuesta que algunos analistas interpretan como una señal de que Berkshire podría estar más dispuesta a invertir en empresas tecnológicas de rápido crecimiento. Buffett, de 95 años, ha prometido mantener “silencio” y no escribirá la próxima carta anual a los accionistas, un documento muy esperado cada febrero. Esto deja a Abel la oportunidad de exponer su propia visión para el futuro del conglomerado, mientras el mercado espera ver si implementará cambios como la realización de presentaciones de resultados trimestrales para dar una mejor perspectiva sobre el desempeño de cada unidad de negocio.
En resumenEl inicio de 2026 marca el traspaso oficial de la dirección de Berkshire Hathaway de Warren Buffett a Greg Abel, concluyendo un liderazgo de 60 años. Abel, de 63 años, asume el control de un gigante financiero con más de 350 mil millones de dólares en efectivo, con la promesa de mantener la filosofía de inversión a largo plazo, aunque los inversionistas observan de cerca sus primeros movimientos para descifrar el futuro del conglomerado.