Toyota y Mercedes-Benz también quedaron rezagadas, con alzas del 10.26% y 11.65%, respectivamente. Este notable desempeño bursátil contrasta con los resultados financieros del tercer trimestre de 2025, donde GM reportó un decrecimiento del 56.6% en su utilidad neta atribuible a los accionistas en comparación con el mismo periodo del año anterior. Por el contrario, Ford registró un aumento del 174% en su utilidad neta. Esta disparidad sugiere que los inversionistas valoraron más las expectativas a futuro y la estrategia de GM que sus ganancias inmediatas, apostando por su capacidad de adaptación en un mercado automotriz en plena transformación.