La agencia no prevé una recuperación significativa a corto plazo.

Un factor clave en la decisión es el conflicto fiscal de Grupo Salinas con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Recientemente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desechó impugnaciones, dejando firme la obligación de pago de adeudos que, según el gobierno, ascienden a 51 mil millones de pesos. Moody's advirtió que si las autoridades exigen el pago de estas obligaciones en el corto plazo, podrían generarse “salidas de efectivo sustanciales”. Además, la calificadora señaló que la falta de separación del flujo de caja entre Nueva Elektra y su matriz, Grupo Elektra, incrementa el riesgo de que la liquidez de la subsidiaria se destine a cubrir las obligaciones de la controladora, presionando su flexibilidad financiera.