La posible redirección del crudo venezolano, que en un 80% se destina a China, hacia el mercado norteamericano podría presionar los precios del petróleo a la baja, aunque a corto plazo se espera volatilidad por el riesgo geopolítico.

La OPEP+, por su parte, ha decidido mantener su oferta de crudo sin cambios hasta abril, sin reaccionar a la crisis venezolana.