El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum derogó el decreto que permitía la regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, conocidos como 'autos chocolate', una medida que estuvo vigente desde 2022. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) celebró la decisión, argumentando que pone fin a una política que fomentaba el contrabando y afectaba negativamente al mercado interno. Durante su vigencia, el programa permitió la regularización de casi tres millones de vehículos, según cifras del Registro Público Vehicular (Repuve).
Chihuahua fue el estado con mayor número de regularizaciones, superando las 600,000 unidades.
La AMDA señaló que la medida introdujo al país una gran cantidad de vehículos altamente contaminantes y de dudosa procedencia, afectando la seguridad vial y generando una competencia desleal que redujo los precios de los autos usados nacionales hasta en un 20%. Con la derogación, la importación de vehículos usados deberá volver a regirse por el decreto vigente desde 2011, que establece reglas claras y el pago de impuestos bajo el marco del T-MEC. Importadores de autos usados, como Tomás Cantú González, respaldaron la cancelación, reconociendo que, aunque el decreto inicial ayudó a familias de escasos recursos, su continuación fomentó prácticas indebidas. Ahora, la única vía legal para la regularización será a través de la Aduana, un proceso considerablemente más costoso que podría rondar entre 15,000 y 50,000 pesos por vehículo, dependiendo del modelo.
En resumenLa derogación del decreto de 'autos chocolate' fue aplaudida por la industria automotriz formal como un paso hacia la certidumbre y la legalidad. A partir de 2026, la importación de vehículos usados se regirá por las normativas del T-MEC, eliminando el esquema de bajo costo que permitió la legalización de casi tres millones de unidades y que, según la AMDA, distorsionó el mercado.