Aunque aún no han comenzado las negociaciones formales ni el proceso de 'due diligence', se informa que al menos otros dos intermediarios bursátiles han mostrado interés en unirse a la compra. Sin embargo, existen dos obstáculos principales: el primero es que el grupo comprador solo está interesado en BIVA y no en las otras empresas de CENCOR, como Enlace y PIP. El segundo es el contexto de bajo crecimiento económico y la tendencia a la baja en las tasas de interés, que podría hacer menos atractivo el mercado de capitales frente al crédito bancario. A pesar de los desafíos, la apuesta por BIVA es considerada un 'long shot' interesante por el potencial de crecimiento en el mercado de empresas medianas.