La situación se ve agravada por la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China. Aunque la administración Trump ha otorgado licencias anuales a Samsung y SK Hynix para enviar herramientas de fabricación a sus plantas en China, aliviando temporalmente la presión, la oferta global se mantendrá limitada.
Analistas de Citigroup pronostican que la escasez persistirá hasta 2027, ya que no se espera capacidad adicional, lo que podría empeorar el acaparamiento de chips durante 2026.











