A pesar del optimismo de la Casa Blanca, que proyecta una reactivación de la industria en 18 meses, analistas advierten que se requerirán “decenas de miles de millones y un tiempo significativo” para que la producción, actualmente en un millón de barriles diarios, vuelva a sus niveles históricos por encima de los tres millones. La noticia ha impactado los mercados, provocando un repunte en los bonos venezolanos y atrayendo el interés de grandes gestoras de Wall Street como Fidelity y BlackRock, aunque también ha generado una caída en los precios internacionales del crudo ante la expectativa de una mayor oferta.