Este movimiento se produce en un contexto de profundos cambios para Televisa. En octubre de 2024, Azcárraga solicitó licencia de la presidencia del Consejo para enfrentar una investigación en Estados Unidos relacionada con el caso “FIFA Gate”. Además, en diciembre de 2025, la calificadora Fitch Ratings rebajó la calificación crediticia de Televisa a “basura” debido a la pérdida de suscriptores en Sky y la caída de ingresos.

Paralelamente, Azcárraga ha fortalecido su posición en Grupo Ollamani, la empresa escindida que maneja activos como el Club América y el Estadio Banorte, donde recientemente aumentó su participación a cerca del 40%.