Saúl “Canelo” Álvarez sufrió la tercera derrota de su carrera profesional al caer por decisión unánime ante Terence Crawford, perdiendo su estatus de campeón indiscutido del peso supermediano en una noche histórica en el Allegiant Stadium de Las Vegas. El combate, celebrado el 13 de septiembre de 2025 ante un récord de 70,482 espectadores, culminó con tarjetas de 116-112, 115-113 y 115-113 a favor de Crawford. Con este resultado, Álvarez cedió los cuatro cinturones de la división (AMB, CMB, OMB y FIB), los cuales ostentaba desde noviembre de 2021. La victoria de Crawford fue un hito histórico, convirtiéndose en el primer boxeador en la era de los cuatro cinturones en ser campeón indiscutido en tres divisiones distintas (superligero, wélter y supermediano), un logro que lo consolida como uno de los mejores libra por libra del mundo. A lo largo de los doce asaltos, Crawford demostró superioridad técnica, velocidad y una estrategia defensiva que neutralizó al mexicano.
El propio Álvarez reconoció las dificultades que enfrentó.
“Algunas veces tú lo intentas pero tu cuerpo no responde, esa es mi frustración. Tal vez pude descifrar a Crawford, pero mi cuerpo no podía responder más”, declaró en la conferencia posterior, admitiendo que su rival fue superior e incluso “mucho mejor que Mayweather”.
A pesar del resultado adverso, el tapatío mostró humildad y aceptó el veredicto.
“Una derrota no me define.
Al estar aquí yo ya gané”, afirmó, subrayando la importancia de su familia y su legado.
Además, dejó abierta la posibilidad de una revancha: “Me siento contento de compartir el ring con él y si lo hacemos otra vez, será grandioso”.
En resumenSaúl Álvarez perdió sus cuatro títulos de campeón indiscutido del peso supermediano en una derrota contundente por decisión unánime frente a un Terence Crawford tácticamente superior. Este resultado no solo redefinió la cima de la división, sino que también marcó la tercera derrota en la carrera del mexicano, quien reconoció la superioridad de su adversario.