Según un comunicado de su equipo, el diagnóstico es de "cuerpos libres en su codo izquierdo", los cuales serán removidos mediante un procedimiento artroscópico. La cirugía fue programada para el 23 de octubre en Orange, California. Esta será la tercera operación en la carrera del tapatío, quien previamente fue intervenido de la rodilla derecha en 2018 y de la muñeca izquierda en 2022. El pronóstico médico es positivo, y se espera que el peleador de 35 años use un cabestrillo por un corto periodo antes de iniciar la rehabilitación. El proceso de recuperación le permitirá volver a entrenamientos ligeros en un plazo de cuatro a seis semanas, pero su regreso al ring se pospondrá significativamente. La pelea que tenía pactada para febrero de 2026, como parte de su contrato con Riyadh Season, deberá ser reprogramada. Las fuentes estiman que su retorno podría darse en el segundo o tercer trimestre de 2026, con los meses de mayo o incluso septiembre como las fechas más probables. Esta pausa obligada no solo afecta su calendario deportivo, sino que también introduce una variable de incertidumbre en su millonario acuerdo con el promotor saudí Turki Alalshikh, quien, según reportes, fue de los primeros en confirmar la necesidad de la operación.